CAMBIO PARA LAS SOCIEDADES CIVILES EN 2016

La Reforma Fiscal, establece que las Sociedades Civiles con objeto mercantil pasarán atributar a partir del 01/01/2016 en el Impuesto de Sociedades. Un cambio muy importante para este tipo de entidades. 

Hasta ahora, y de conformidad con la redacción del artículo 7.1 a) de la Ley del Impuesto de Sociedades (Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, son sujetos pasivos de este impuesto, cuando tengan su residencia en territorio español, las personas jurídicas, con una excepción, las sociedades civiles.

A partir del año 2016, las Sociedades Civiles que tengan un objeto mercantil que vienen tributando en Régimen de atribución de rentas, pasarán a ser contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades al tipo fijo del 25%. 

Deberemos entender que se realiza actividad mercantil cuando se prestan servicios o venden productos en relación con el mercado, es decir, cuando existe una actividad comercial. Por ejemplo, una Sociedad Civil Profesional, SCP, se entenderá que realiza una actividad mercantil y, como consecuencia, estará sujeta a esta modificación.

Las sociedades civiles, como lo seguirán haciendo aquellas que no desarrollen una actividad mercantil, tributaban mediante un sistema de atribución de rentas por el que cada uno de los socios tributaba, conforme con su régimen personal, las rentas que recibía obtenidas por la actividad de la sociedad civil.

Así, si un socio era persona física residente tributaba a través del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) lo que obtenía por su participación en la Sociedad Civil.De este modo, las rentas recibidas eran incorporadas a la declaración individual de los socios, no teniendo la sociedad civil que llevar a cabo una declaración tributaria propia por los beneficios obtenidos.

Como todo cambio tributario, es complejo realizarlo e implementarlo de un día para otro, por lo que se requiere incorporar un régimen transitorio en el IRPF que regule la traslación de este tipo de entidades como contribuyentes del IRPF a contribuyentes del IS.

Como opciones posibles, se tiene la aceptación del nuevo régimen tributario, adaptando la contabilidad y tributación al mismo, o en su caso, disolver la sociedad civil a fin de finalizar la actividad o retomarla pero con otra forma societaria que nos resulte más beneficiosa para la actividad desarrollada en nuestro caso.

A los socios de estas entidades, se les da la opción de disolverse si adoptan el acuerdo en los primeros 6 meses de 2016, con un Régimen Especial de Diferimiento.

En estos casos, acordada por la entidad su disolución y liquidación se continuará aplicando el régimen de atribución de rentas hasta la liquidación sin que la sociedad civil llegue a adquirir la consideración de contribuyente del Impuesto sobre Sociedades.

Para ello, y como requisito imprescindible, la sociedad civil debe disolverse, adoptándose en el primer semestre de 2016 el acuerdo de disolución, extinguiéndose con ello la sociedad civil en el plazo de 6 meses desde que se adopte el acuerdo y en consecuencia desapareciendo la sociedad civil antes de acabar el año 2016.

Los socios que a partir de Enero de 2016 pasen a tributar por Sociedades, que tengan pendientes de aplicar saldos de deducciones por incentivos a la actividad económica, podrán seguir deduciéndolos en los mismos términos que venían haciéndolo. 

Como los socios no pueden tener nómina en la sociedad ni emitir una factura contra la misma por los servicios prestados, las cantidades que perciban de la Sociedad Civil entendemos que tendrá consideración de dividendos aunque habrá que esperar a que concreten más sobre esta nueva norma. 

Quien se decide a constituir una Sociedad Civil, tiene menor coste de constitución, una mayor simplicidad en la gestión contable y tributaria, permite acceder a ventajas para emprendedores como la capitalización de la prestación por desempleo y posible subvenciones de establecimiento como autónomo. Además es posible cotizar por la cuota mínima del Régimen de Autónomos y aplicar la “tarifa plana” cumpliendo los requisitos.

¿Qué IVA me puedo deducir?

Esta es la pregunta que asalta a todos los autónomos o pequeños empresarios y de importante aplicación, ya que genera muchas sorpresas y dolores de cabeza en el momento de una comprobación o inspección.

Para deducirnos el IVA de una factura y que este gasto sea un gasto deducible fiscalmente, debemos tener en cuenta los requisitos y condiciones que debe cumplir para que la Agencia Tributaria lo acepte.

Vamos a desglosar cada uno de ellas:

1. Que estén vinculados a la actividad que el profesional desarrolla. Es decir, que serán deducibles todas las adquisiciones de bienes o servicios necesarios para la generación de ingresos de nuestra actividad. Evidentemente, dicha consideración de necesarios dependerá de la actividad que desarrolle el autónomo, y no será la misma para un dentista que para alguien que se dedique a reformas del hogar.

Dicho esto, sí existen ciertos gastos que se pueden considerar deducibles con carácter general como los consumos de explotación, los arrendamientos y cánones, los sueldos y salarios, los servicios profesionales independientes o los bienes de inversión.

Este es el punto más controvertido, ya que en algunos casos, deberemos probar que el gasto que intentamos deducirnos pertenece a la actividad principal y no a la vida privada.

2. Que se encuentren documentados y justificados convenientemente. Es importante que tengamos la correspondiente factura, con la información completa y legalmente requerida, identificando el proveedor, base imponible, IVA, etc.

En cuanto a la justificación de los mismos, la Administración entiende que solamente se garantiza si se dispone de una factura de los mismos debidamente desglosada. Es importante remarcar que no se puede deducir el IVA de un ticket (a diferencia de lo que pasa con el IRPF, en donde los tickets pueden ser considerados gasto). En este sentido, el IVA tiene un funcionamiento mucho más reglado.

3. Que se halle registrado en la contabilidad o en su caso en los libros-registro. Es de carácter obligatorio y necesario para gestionar adecuadamente el negocio. La Agencia Tributaria comprueba si coinciden todos los datos de la factura con los registrados en la contabilidad o libros.

Podemos también deducirnos parcialmente ya que incluso si un gasto cumple las tres premisas explicadas en el punto anterior, no quiere decir que sea el IVA deducible al 100%. El IVA soportado será deducible en la proporción que el gasto esté vinculado a la actividad, es decir, si el gasto está imputado al 50%, será deducible el 50% del IVA. A la hora de incluir estos gastos en la declaración trimestral de IVA habrá que poner sólo la parte proporcional de la vivienda que efectivamente se destina al trabajo.

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Eres español y no resides en España o extranjero pero tienes inmuebles o alguna renta en España y no sabes si tienes que pagar impuestos, cuanto ni como ni cuando? Te ayudamos aclarando las dudas más comunes.

Te ayudamos aclarando las dudas más comunes

¿Qué es la residencia fiscal?

Es la forma en la que una persona física o entidad debe tributar por su renta. La residencia fiscal se acredita mediante certificado expedido por la Autoridad Fiscal competente del país de que se trate y tienen una validez de un año.

Una persona pude tener permiso de residencia o residencia administrativa en un Estado y no ser considerada residente fiscal en el mismo.

¿Si soy No Residente en España y vivo en otro estado miembro de la Unión Europea, debo tributar en España?

Las personas físicas y las entidades No Residentes que obtengan rentas en territorio español, tendrán la consideración de contribuyentes del IRNR (Impuesto de la Renta para No Residentes)

¿Qué Rentas deben tributar en España aunque sea No Residente?

Actividades Económicas obtenidas mediante EP (Establecimiento Permanente): Los No residentes que obtengan rentas mediante EP en España tributaran por la totalidad de la renta imputada a dicho establecimiento.

Inmuebles arrendados: Se deberá computar como ingreso el importe integro que, por todos los conceptos, reciba el arrendatario y se podrá deducir los gastos previstos en la Ley del IRPF.

Inmuebles vacios o a disposición del propietario que sean personas físicas: Sometidos a pago de impuesto IRNR por la renta imputada correspondiente a ese inmueble. Se determina como renta la cantidad resultante de aplicar el porcentaje que corresponda al valor catastral del inmueble, que figura en el recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).

Ganancia patrimonial por venta de inmuebles: Se consideran rentas obtenidas en territorio español cuando procedan de bienes inmuebles situados en España.

No pagaran impuestos la ganancia patrimonial derivada de una venta de inmueble que haya sido su vivienda habitual en España y se reinvierta el importe de la venta en la adquisición de una nueva vivienda habitual. Esta exención por reinversión en vivienda habitual para contribuyentes de la Unión Europea es aplicable a las ganancias devengadas desde 01 de Enero de 2015.

¿Hay algunas rentas exentas de tributar en España cuando soy No Residente?

Si, las siguientes rentas están exentas:

Dividendos y otros rendimientos derivados de la participación en fondos propios de entidades residentes en España.

Intereses y otros rendimientos obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios satisfechos por personas o entidades residentes en territorio español (cuentas bancarias, fondos, depósitos….).

Cánones satisfechos por personas o entidades residentes en territorio español o por establecimientos permanentes situados en el mismo.

Las rentas exentas de tributar en España por su condición de No Residente deberán tributar con la normativa vigente en cada país donde resida fiscalmente el contribuyente.

A los exclusivos efectos de aplicar las exenciones mencionadas y de la obligación de retener correspondiente a las cuentas de No Residentes, se acreditara ante la entidad que corresponda la condición de contribuyente por el IRNR, bien mediante certificación expedida por las autoridades fiscales del país de residencia o bien con la aportación de una declaración del contribuyente en la que manifieste se residente fiscal en otro Estado. Dicha declaración deberá ajustarse al modelo que figura en el anexo III de la orden EHA/3202/2008, de 31 de octubre, por la que se aprueba el modelo 2910(BOE de 10 de noviembre).

¿Aunque sea No Residente en España estoy obligado a declara las rentas obtenidas en territorio español?

Si, existe la obligación de declarar en los siguientes casos de obtención de rentas:

Renta imputada de viene inmuebles urbanos (solo personas físicas).

Rendimientos obtenidos por el arrendamiento de inmuebles, cuando el arrendatario es una persona física.

Rentas obtenidas por la transmisión de bienes inmuebles.

Para solicitar la devolución de un exceso de retención.

Las demás rentas sujetas por el Impuesto sobre la Renta de No Residentes.

Los contribuyentes no estarán obligados a presentar declaración correspondiente a las rentas respecto a las que se hubiese practicado retención ni respecto de aquellas rentas exentas por lo dispuesto en la Ley del impuesto o en un Convenio de doble imposición que resulte aplicable.

¿Cómo y donde tengo que pagar por una herencia recibida en España?:

La sucesión hereditaria se rige por la Ley del Estado en que el causante tuviera su domicilio en el momento de su fallecimiento y en el que radican sus terrenos.

Para los No Residentes la aplicación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones será la estatal mientras se regule la legislación por la sentencia del Tribunal de Justicia de Europa del pasado mes de septiembre de 2014.