¿Qué IVA me puedo deducir?

Esta es la pregunta que asalta a todos los autónomos o pequeños empresarios y de importante aplicación, ya que genera muchas sorpresas y dolores de cabeza en el momento de una comprobación o inspección.

Para deducirnos el IVA de una factura y que este gasto sea un gasto deducible fiscalmente, debemos tener en cuenta los requisitos y condiciones que debe cumplir para que la Agencia Tributaria lo acepte.

Vamos a desglosar cada uno de ellas:

1. Que estén vinculados a la actividad que el profesional desarrolla. Es decir, que serán deducibles todas las adquisiciones de bienes o servicios necesarios para la generación de ingresos de nuestra actividad. Evidentemente, dicha consideración de necesarios dependerá de la actividad que desarrolle el autónomo, y no será la misma para un dentista que para alguien que se dedique a reformas del hogar.

Dicho esto, sí existen ciertos gastos que se pueden considerar deducibles con carácter general como los consumos de explotación, los arrendamientos y cánones, los sueldos y salarios, los servicios profesionales independientes o los bienes de inversión.

Este es el punto más controvertido, ya que en algunos casos, deberemos probar que el gasto que intentamos deducirnos pertenece a la actividad principal y no a la vida privada.

2. Que se encuentren documentados y justificados convenientemente. Es importante que tengamos la correspondiente factura, con la información completa y legalmente requerida, identificando el proveedor, base imponible, IVA, etc.

En cuanto a la justificación de los mismos, la Administración entiende que solamente se garantiza si se dispone de una factura de los mismos debidamente desglosada. Es importante remarcar que no se puede deducir el IVA de un ticket (a diferencia de lo que pasa con el IRPF, en donde los tickets pueden ser considerados gasto). En este sentido, el IVA tiene un funcionamiento mucho más reglado.

3. Que se halle registrado en la contabilidad o en su caso en los libros-registro. Es de carácter obligatorio y necesario para gestionar adecuadamente el negocio. La Agencia Tributaria comprueba si coinciden todos los datos de la factura con los registrados en la contabilidad o libros.

Podemos también deducirnos parcialmente ya que incluso si un gasto cumple las tres premisas explicadas en el punto anterior, no quiere decir que sea el IVA deducible al 100%. El IVA soportado será deducible en la proporción que el gasto esté vinculado a la actividad, es decir, si el gasto está imputado al 50%, será deducible el 50% del IVA. A la hora de incluir estos gastos en la declaración trimestral de IVA habrá que poner sólo la parte proporcional de la vivienda que efectivamente se destina al trabajo.

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